El dopaje en la alta competición. El caso del ciclismo

El dopaje en la alta competición. El caso del ciclismo

Uno de los pilares para conseguir un cambio de tendencia y una disminución en el consumo de drogas es mejorar la coordinación y cooperación, y sensibilizar a la opinión plública[1]. Acabado el Giro de Italia y con el Tour de Francia y la Vuelta Ciclista a España a la vuelta de la esquina, es el momento perfecto para hablar sobre las drogas en el deporte profesional utilizando el ciclismo como ejemplo.

El ciclismo  profesional es probablemente uno de los deportes más exigentes que existen en la actualidad. Años atrás la gente se asombraba con las hazañas de Bernard Hinault, Eddie Merckx o Miguel Induráin. Estos deportistas eran considerados casi superhombres y admirados por sus especiales condiciones físicas, que les permitían subir y bajar puertos de montaña sin pestañear. Hoy esa admiración se ha convertido en desconfianza. Los mejores ciclistas del momento como Alberto Contador o Louis Armstrong se encuentran bajo la sombra de la sospecha, equipos enteros son acusados por dopaje… El descrédito de este deporte tras casos como la Operación Puerto es total.

¿Qué busca un ciclista al doparse?

El rendimiento de un ciclista depende principalmente de su condición física, principalmente de su capacidad aeróbica. La capacidad aeróbica está determinada en gran medida por la genética de cada individuo, de manera que habrá personas que cuenten con ventaja a la hora de competir. Por mucho que una persona se entrene, sin

Las distintas formas de dopaje buscan aumentar artificialmente la capacidad del organismo de transportar oxígeno. En esencia, todo se reduce a eso; las distintas formas de dopaje son simplemente intentos de esquivar los controles antidopaje, de estar un paso por delante de los reguladores.

¿Qué formas de dopaje han sido las más comunes en el ciclismo?

EPO

La eritropoyetina es una hormona que fabrica el cuerpo humano.Su función es aumentar la el nivel de hematocrito (porcentaje de glóbulos rojos en relación al volumeno total de sangre), con lo que su concentración en la sangre aumentará. Como los glóbulos rojos son responsables del transporte de oxígeno, una mayor presencia de glóbulos rojos implica una mejor capacidad aeróbica y por tanto un menor desgaste en deportes o cualquier ejercicio físico. Avances en medicina han permitido sintetizar esta hormona artificialmente. A priori no es posible diferenciar la EPO artificial de la EPO endógena (producida por el propio organismo). No obstante mejoras en las técnicas de control antidopaje han permitido detectar la presencia de EPO indirectamente mediante controles de sangre y orina.

Autotransfusiones y transfusiones homólogas

Una de las formas de dopaje clásicas del ciclismo es la transfusión de sangre homóloga, o lo que es lo mismo, inyectarse sangre de otras personas. De este modo el ciclista puede aumentar la tasa de hematíes, lo que conlleva una mayor capacidad para transportar oxígeno. Con la implantación de nuevas técnicas de análisis ya es posible identificar si un ciclista se ha inyectado sangre de otras personas  mediante el análisis y la comparación de diversos antígenos (generalmenta en una transfusión de sangre se comprueban solamente los antígenos que puedan causar rechazo, como el RH).

El siguiente paso en el intento por engañar a los “vampiros” (sobrenombre de los responsables de realizar análisis de sangre y orina buscando drogas) fue recurrir a las autotransfusiones: una autotransfusión es mucho más difícil de identificar, el método anterior no sirve porque los antígenos serán los mismos. El objetivo de las autotransfusiones sigue siendo mejorar la capacidad aeróbica al inyectarse sangre propia (generalmente glóbulos rojos, para aumentar su concentración) que contenga niveles altos de hematocrito. La forma que tiene la UCI de identificar una autotransfusión es comprobar si ha habido cambios bruscos en los niveles de hematocrito de un dia para otro.

Las consecuencias del dopaje

Si bien la Unión Europea se esfuerza en luchar contra este tipo de problemas, la prioridad es el consumo de drogas en general con medidas como el Plan Europeo sobre Drogas 2009-2012[2]. Esto puede dar la imagen errónea de que la Unión Europea no hace lo suficiente por combatir y perseguir el dopaje en el deporte profesional.

Los consecuencias de consumir estas sustancias pueden ser nefastas: cantidades muy elevadas de EPO pueden desembocar en trombos, edemas pulmonares o infartos. Las transfusiones homólogas también conllevan graves riesgos ya que la sangre puede estar infectada y se pueden contraer enfermedades graves como la hepatitis. Aunque parezca que las transfusiones están extentas de riesgo, eso no es cierto: es posible ser alérgico a las substancias que se emplean para conservar los glóbulos rojos, y también se pueden experimentar problemas renales.

Conclusión

El dopaje en el deporte no sólo es negativo para el propio deportista; sus efectos van más allá. La reputación de toda una disciplina puede verse comprometida cuando los casos de dopaje se multiplican, como parece ser el caso del ciclismo. Además no hay que olvidar que los deportistas son un modelo a seguir para muchos jóvenes. ¿Es ésta la imagen que queremos dar a nuestros hijos, que engañar al sistema y doparse es aceptable mientras ganes y no te pillen? Sabemos que en España un 10,1% de las personas han consumido cannabis en el último año, y un 3,1% cocaína[3]. Pero no sabemos si el hecho de que los modelos a seguir de la juventud parezcan doparse más que hace años tiene algo que ver con estas cifras tan elevadas.

Otros artículos en esta categoría:


[1] “Plan de Acción de la Unión Europea en materia de lucha contra la droga 2009-2012” Diario Oficial de la Unión Europea, p.3

[2] “Illicit Drugs, a Major Concern for Europe”. European Comission, Directorate-General of Justice, Freedom and Security (2009)

[3] “El Problema de la Drogodependencia en Europa”, Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, 2010. www.emcdda.europa.eu