El plato saludable reemplaza a la pirámide alimentaria

La pirámide alimentaria ha sido utilizada como guía para saber qué alimentos comer y en qué cantidad desde 1992. Esta pirámide aparecía en todos los libros de texto y parecía una herramienta sencilla para comprender qué alimentos era necesario ingerir en mayor cantidad al cabo del día. Casi veinte años después, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ha decidido sustituir la pirámide alimentaria por otro gráfico: “Mi Plato”

¿Por qué jubilar la pirámide alimentaria?

La pirámide alimentaria tenía muchos detractores, que la consideraban confusa e ineficaz: por un lado era complicado visualizar las proporciones. Sin una leyenda al lado de la pirámide era complicado saber cuántas veces al día había que comer ingerir cada tipo de alimentos. Por otro lado la ubicación de los alimentos en la pirámide en sí también daba lugar a malinterpretaciones. Generalmente aquellos situado en la punta de la pirámide es lo más importante e imprescindible (véase los organigramas de las empresas, la jerarquía de necesidades de Maslow, etc); en el caso de la pirámide alimentaria es al revés. Los alimentos que conviene consumir en mayor cantidad están situados en la base de la pirámide, porque deben ser la base de cualquier dieta sana y equilibrada. Estos dos factores entre otros convertían a la pirámide en una herramienta no tan efectiva como se pensó en un principio.


Mi Plato saludable

El nuevo diseño en forma de plato hace que se visualice mejor las proporciones de los alimentos de cada tipo que será recomendable ingerir cada día. Es muy fácil mirar el plato de comida que tienes delante y comprobar si las proporciones se ajustan con “Mi Plato”: la mitad frutas y verduras, y el resto proteínas bajas en grasas y cereales, con algún producto lácteo de acompañamiento.

El Departamento de Agricultura también ha habilitado una página web www.choosemyplate.gov (en inglés) para que todo el mundo pueda consultar este nuevo diseño. En ésta web no sólo se encuentra el plato, sino también una lista de recomendaciones sobre pequeños cambios que se pueden introducir en la dieta que tendrán un efecto muy beneficioso a largo plazo. Consumir alimentos bajos en sodio, leche desnatada, sustituir las bebidas carbonatadas por agua… todas esas recomendaciones van en la misma línea que las que ofrecemos en nuestra página web. Es una prueba más de que perder peso, estar en forma y llevar una dieta sana y equilibrada es posible y no requiere excesivo esfuerzo.