Las drogas y el deporte, un problema creciente

Desde siempre los deportistas han sido un modelo a seguir para la juventud, y esto no ha hecho sino acentuarse en los últimos años. Personas como Iker Casillas, Fernando Alonso, Rafael Nadal o Pau Gasol tienen un gran poder mediático y por esa razón cuanquier cosa que hagan, buena o mala, tendrá muchas repercusiones. Generalmente estos deportistas, conscientes de su papel como ejemplo para los jóvenes, son un modelo de juego limpio y se mantienen alejados de las drogas. El problema es que a veces no es así, y de vez en cuando amanecemos con deportistas en las portadas de los periódicos acusados de consumo de drogas.

El deporte de élite es exigente por definición. Algunos deportistas pueden llegar a entender mal esta exigencia, y a creer que todo vale para ganar, incluso hacer trampas arriesgando la salud en ello. Muchos deportes donde la exigencia física es continuada y extrema como el atletismo o el ciclismo están en el punto de mira de instituciones como el Comité Olímpico Internacional por la cantidad de deportistas que han dado positivo en controles antidroga. En España, el organismo encargado de la prevención y la lucha contra el dopaje deportivo es la Agencia Estatal Antidopaje[1]

Uno de los grandes problemas del consumo de drogas en el deporte de competición es que su ejemplo negativo se propague a otros deportes y categorías, y que incluso los que realizan un deporte por hobby decidan consumir drogas para intentar mejorar su rendimiento.

Tipos de drogas que consumen los deportistas

¿Cuáles son las drogas relacionadas habitualmente con la alta competición? ¿Cuáles son sus peligros y su incidencia en países como España? A continuación te daremos las respuestas.

Drogas sociales

Este tipo de drogas no suelen consumirse para potenciar el rendimiento; son más un efecto secundario de factores como la notoriedad, la popularidad y el sentimiento de superioridad asociado a los deportistas de élite. Las autoridades como el Comité Olímpico Internacional no suelen hacer distinciones cuando se trata de consumo de drogas, por lo que una acción que puede parecer inocente como darle una calada a un porro puede acarrear largas suspensiones.

Cocaína

En España, un 8.3% de la población entre 15 y 64 años ha consumido cocaína en algún momento de su vida[2]. El consumo de cocaína suele tener fines recreativos, aunque no es extraño ver en la prensa algún deportista que haya dado positivo por consumo de esta substancia, como es el caso de Diego Armando Maradona o Martina Hingis[3]. Es cierto que los “años dorados” del consumo de cocaína en los deportes ya han pasado, pero aunque no estemos en los 80 se siguen dando positivos. Lo más curioso es que no existe ninguna evidencia de que la cocaína mejore el rendimiento, más bien lo contrario. Los efectos secundarios del consumo de cocaína en el caso de los atletas de élite varian desde percepciones erróneas del rendimiento o hipertermia hasta problemas cardíacos o muerte súbita.[4]

Cannabis

En España, un 27.3 % de la población entre 15 y 64 años ha consumido cannabis[5]. Uno de los casos de mayor repercusión en España en la última década fue el de Gervasio Deferr, campeón olímpico en salto en Atenas 2004. A pesar de que Gervasio reconoció su culpabilidad y que fue un error y una acción estúpida, no pudo evitar una sanción de tres meses[6]. Recientemente, el nadador americano Michael Phelps fue fotografiado fumando marihuana. Esto no hace sino demostrar la extendido que está el consumo de esta droga recreativa, y el daño que una sola imagen puede hacer a la reputación de un deportista.

Potenciadores de rendimiento

El peligro de estas substancias consiste en que, como su propio nombre indica, potencian el rendimiento de los deportistas a corto plazo. Esto puede llevar a algunas personas a considerar estas drogas como una opción viable de obtener mejores resultados. El problema que muchos de estos deportistas parecen ignorar es que aunque se puedan obtener resultados casi milagrosos a corto plazo, el efecto sobre el organismo a largo plazo es devastador, sin contar con los problemas derivados de la adicción en sí.

Esteroides

Estos elementos son substancias sintéticas, variantes de la testosterona. Su uso en el deporte profesional se debe a que potencian la masculinidad y el desarrollo muscular. Sus efectos secundarios son numerosos y peligrosos: daños hepáticos, retención de líquidos, aumento de la presión arterial, aumento del colesterol malo… Además al estar relacionado con una hormona sexual su abuso desencadenará disfuncionalidades como disminución del tamaño de los testículos en los hombres o mayor cantidad de vello facial en las mujeres.[7]

Androstenediona

Probablemente es una de las hormonas cuyo uso como potenciador del rendimiento está más mitificado. Supuestamente ayuda a soportar entrenamientos más fuertes y a recuperarse antes,razón por la que es popular entre culturistas. Estudios científicos demuestran que este efecto no existe, ya que el exceso de esta hormona se convierte rápidamente en estrógeno. Efectivamente, el estrógeno es la hormona femenina por excelencia; los efectos secundarios de un abuso de androstenediona serán: disminución del tamaño de los testículos, menor producción de esperma y aumento de mamas.[8]

Gonadotropina

También conocida como hormona del crecimiento, esta substancia tiene un efecto anabólico, incrementando la masa muscular. Aunque no e

EPO

La eritropoyetina es con mucho la hormona más mencionada en la prensa deportiva, la que más se relaciona con el deporte de élite y principalmente con deportes que requieren un esfuerzo extremo y continuado como el ciclismo. Esta hormona se produce en los riñones y su función es aumentar la producción de glóbulos rojos en la médula ósea. Una de las razones por las que se extendió su uso entre los deportistas es que se pudo sintetizar artificialmente, y al principio los mecanismos de detección no diferenciaban entre EPO artificial y EPO producida por el propio organismo. Los efectos secundarios del consumo de EPO son: hipertensión arterial, aplasia y problemas cardíacos, pulmonares y cerebrales que pueden desembocar en la muerte.[9]

El mejor mecanismo de prevención

La gravedad del problema del consumo de drogas entre deportistas ha llevado a las autoridades a incrementar los mecanismos de castigo, así como la cantidad de análisis y de controles sorpresa a realizar. Si bien esta medida es efectiva por su carácter disuasorio, en muchas situaciones el daño ya está hecho. La clave está en la educación, tal y como afirma Jose María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo: “Hace falta mayor educación deportiva …Hay que educar a los jóvenes y que sepan que entrenando bien, durmiendo bien y comiendo bien se puede ser un deportista de elite”.[10]

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[1] Agencia Estatal Antidopaje, Memoria Anual 2009  last visited: 15/06/2011

[2] EMCDA Country Overview: Spain.  last visited: 14/06/2011

[3] Daily Mirrir: Sport Stars and Recreational Drugs. Hall of Shame last visited: 15/06/2011

[4] Walder, G. “Cocaine Abuse in Sports”. American College of Sports Medicine last visited: 15/06/2011

[5] EMCDA Country Overview: Spain. last visited: 14/06/2011

[6] Confirmado el dopaje de Deferr por cannabis, diario ABC 20/02/2003  last visited: 15/06/2011

[7] “Los Esteroides (Anabólico-Androgénicos)”, National Institute on Drug Abuse last visited: 15/06/2011

[8] “Performance-Enhancing Drugs – Know the Risks”, Mayo Clinic last visited 15/06/2011

[9] Eritropoietina. Fundación Miguel Induráin.   last visited: 15/06/2011

[10] Martin, A. “La Mayoría de los deportistas no se dopan”, Tribuna Complutense, Universidad Complutense de Madrid  last visited: 15/06/2011