Sodio y adelgazar - Ingesta diaria de sodio

El efecto del sodio en nuestro organismo

Mucha gente cree que cualquier aumento de peso conlleva un aumento en la cantidad de grasa corporal presente en nuestro organismo. De hecho, los incremoentos de peso pueden deberse a grasa, agua y músculo. A medida que se gana peso estos tres componentes varían dependiendo de distintos factores, entre los que se encuentran dietas, niveles de actividad, genética… Habitualmente si se ingiere mucha comida y se lleva un estilo de vida sedentario la cantidad de grasa corporal aumentará más rápidamente de lo habitual.

En estos casos puede que hasta un 90% del exceso de peso sea debido a grasa corporal. Una pequeña parte del mismo se deberá a un aumento de la masa muscular y a una mayor cantidad de agua presente en nuestro organismo. Este último factor suele estar relacionado con un aumento en la cantidad de sodio consumido al día.

En nuestro organismo el sodio suele estar presente en los fluídos que rodean las células, como por ejemplo en la sangre y en fluídos lifáticos. Cuando la cantidad de sodio ingerida supera a la cantidad de sodio que nuestro cuerpo puede manejar, éste se almacena en los espacios intercelulares, lo que hará que nuestros riñones tengan que trabajar más para mantener los niveles adecuados de sodio. Un exceso de sodio provocará mayor presión arterial así como retención de líquidos, lo que conlleva ganancia de peso.

La cantidad de sodio que se consume al día en los países desarrollados es más elevada de lo normal

Cada vez más, la gente tiende a consumir productos precocinados. Estos alimentos suelen tener un contenido en sal más elevado de lo habitual, y como la sal contiene sodio acabamos ingiriendo más sodio de lo que pensamos. Si una dieta se compone de alimentos con un alto contenido en sodio terminaremos por ganar peso más rápidamente de lo esperado ya que el cuerpo retendrá más agua. Se ha estimado que en el caso de los Estados Unidos (donde se consume más comida fast food y precocinada) mucha gente pesa hasta tres kilos más de lo que debería sólo teniendo en cuenta el exceso de peso derivado de una mayor presencia de sodio.

El efecto opuesto se puede presenciar cuando una persona reduce su ingesta diaria de alimentos para perder peso rápidamente. Un porcentaje del peso perdido será agua ya que al reducir la cantidad de sodio ingerido estaremos perdiendo agua. Este hecho ayuda a explicar el efecto yo-yo que muchas personas experimentan cuando terminan una dieta: como la cantidad de agua presente en nuestro organismo volverá a sus niveles habituales una vez volvamos a comer en las mismas cantidades que antes, volveremos a ganar peso rápidamente. Es conveniente recalcar que una pérdida de peso derivada de una menor presencia de agua en nuestro organismo no se debería considerar una pérdida de peso “real”. Perder peso debería estar relacionado con reducir los niveles de grasa corporal, ni más ni menos.